Часть 1
Eran las diez de la noche y hacía mucho calor. El cielo estaba cubierto de nubes sobre la selva. No había viento. En el cielo negro se veían de vez en cuando relámpagos de un extremo a otro del horizonte.
Por un sendero de vacas avanzaba Lanceolada, con la lentitud propia de las víboras. Era una hermosísima serpiente de un metro cincuenta. Avanzaba tanteando la seguridad del terreno con la lengua. En las serpientes la lengua sustituye perfectamente a los dedos.
Iba de caza. Al llegar a un cruce de senderos se detuvo y esperó inmóvil durante cinco horas. Después de este tiempo continuaba en igual inmovilidad. ¡Mala noche! Comenzaba a nacer el día e iba a marcharse, cuando cambió de idea. Sobre el cielo se extendía una inmensa sombra.
—Quiero pasar cerca de la Casa —se dijo la serpiente—. Hace días que oigo ruido y hay que estar alerta.
Y marchó prudentemente hacia la sombra.
La casa de la que hablaba Lanceolada era un viejo edificio todo blanco.
Desde hacía muchísimo tiempo en el edificio no vivía nadie. Ahora se oían ruidos insólitos y otras cosas que hacían pensar en la presencia del Hombre. Mala cosa…
Pero era necesario estar segura y Lanceolada se dio cuenta de eso antes de lo que pensaba.
Un ruido de puerta abierta llegó a sus oídos. La víbora levantó la cabeza y vio una sombra alta y robusta que avanzaba hacia ella. Oyó también el ruido de los pasos que anunciaba al enemigo.
—El Hombre! —murmuró Lanceolada. E inmediatamente se puso en guardia.
La sombra estaba sobre ella. Un enorme pie cayó a su lado. La serpiente, con toda la violencia de un ataque, lanzó la cabeza contra el pie.
El hombre se detuvo: había creído sentir un golpe en las botas. Miró la hierba a su alrededor sin mover los pies de su lugar. Pero no vio nada en la oscuridad y siguió adelante.
Lanceolada vio que la Casa comenzaba a vivir esta vez de verdad con la vida del Hombre. La serpiente se fue pensando que lo que acababa de pasar era el prólogo de un gran drama.
виднелись вспышки молнии
край горизонта
по тропе
двигаться вперёд
медлительность, свойственная гадюкам
прощупывать
у змей
заменяет пальцы
направлялась на охоту
пересечение
остановилась
неподвижный
собиралась уползти
поменяла план
простиралась огромная тень
сказала себе змея
нужно быть начеку
осторожно поползла
был слышен необычный шум
присутствие Человека
быть в безопасности
осознала это
уши
крепкого телосложения
враг
шептать
насторожилась
ступня приземлилась рядом с ней
жестокость, свойственная атаке
бросилась на ногу
ему показалось, что он почувствовал удар по сапогам
вокруг себя
в темноте
то, что только что произошло